Sunday, August 23, 2009

INSTITUTION in five minutes



El minimal también puede resultar misterioso...

Words by John Calvin / Sound & Visuals by Looped Exodus

Friday, August 21, 2009

Blow Out (Impacto)



Si hay un director ochentero y hortera ese es sin duda Brian De Palma (con permiso de Ken Russell), así que de su intento de reinventar Blow Up de Michelangelo Antonioni centrándose en el sonido no podía salir nada bueno. De hecho, Blow OutImpacto en español— es más bien mala y afectada, pero hay un par de escenas que me gustan. La primera es cuando el protagonista graba casualmente el sonido del accidente de coche del que parte toda la trama (hasta el minuto 2:30 en el vídeo, cuando hace aparición una música no diegética de espanto). La segunda escena es fantástica, a partir del minuto 4:27 en el vídeo; un travelling circular con una banda sonora que roza el noise, o las field recordings, según se mire. El resto de la película os lo podéis ahorrar, a no ser que os apasionen los thrillers kitsch... aunque hay algún que otro momento sonoro con cierta gracia.

Sunday, August 9, 2009

Oscilloclast: Chris Musgrave



Oscilloclast son una serie de piezas en las que la electricidad se convierte en ondas de sonido, oscilaciones armónicas y ruido, que al mismo tiempo generan imágenes. Los vídeos fueron generados utilizando dos aparatos, un oscilador de control de voltaje y un Wobbulator, que es un tipo de generador de señales.

Esto son sólo un par de ejemplos, podéis encontrar más en la web de Chris Musgrave.

Friday, August 7, 2009

unitxt short film: Alva Noto



Yo ya llegué hace tiempo a la conclusión de que debo sufrir de algún tipo de filia matemática relacionada con las series y las estructuras...

Vía: www.musicofsound.co.nz

Wednesday, August 5, 2009

Synchromy: Norman McLaren (1971)



Esta es mi película preferida de Norman McLaren, aunque es probable que no las haya visto todas. El sonido es óptico, y lo que se ve es lo mismo que se escucha, a grandes rasgos. De hecho, McLaren dominaba tanto el proceso que hasta tenía una especie de tablas con formas simples que sólo con verlas ya sabía cómo sonarían.

Saturday, August 1, 2009

Cantando bajo la lluvia: ¡Sí, sí, sí! ¡No, no, no!

Si hay una película clásica en la que el sonido es fundamental es sin duda Cantando bajo la lluvia. Vale, es un musical, así que es obvio que el sonido es importante, pero su papel en la historia va mucho más allá de eso. De hecho, diría que es uno de los pocos filmes de Hollywood en el que el protagonista es el sonido.

Vayamos por partes. Primero, la trama transcurre en los albores del cine sonoro, centrándose en un estudio que pretende convertir a la pareja protagonista de sus exageradas y aparatosas películas mudas en las primeras estrellas de la era sonora. Obviamente, los retos técnicos y artísticos son muchos, y muchos gags se basan en esas complicaciones relacionadas tanto con problemas puramente prácticos (microfonía, sincronización, etc.) como con problemas creativos (especialmente los gestos artificiales de los actores y la horrible voz de la heroína).

En esta primera secuencia podéis ver los embrollos absurdos que provoca la engreída y torpe protagonista por ser absolutamente incapaz de hablar hacia el micro. La parte en la que escucha el latido de su corazón en lugar del diálogo es fantástica.



La segunda secuencia del filme que más explota la relación entre imagen y sonido me sigue pareciendo magistral por muchas veces que la vea. Los responsables de la película hacen un pase a modo de premiere y comprueban que el drama romántico que han rodado no hace más que provocar carcajadas en el público. Las razones principales son tres: un sonido absolutamente artificial y exagerado, la chillona voz de la estrella femenina y las actuaciones absolutamente falsas de los actores. No obstante, lo que me sigue pareciendo de una modernidad inmensa es ese fragmento, a partir de 3:00, en el que la película se desincroniza.



Incluso la resolución de la historia se basa en el sonido, pero no explicaré el final de la película. :)

A todo esto debo añadir que Cantando bajo la lluvia es una de mis películas favoritas desde pequeña. Siempre decía que cuando tuviéramos un vídeo era lo primero que quería ver, y recuerdo que cuando mis padres compraron por fin un vídeo betamax (en algún momento de los 80, supongo, no sabría decir cuándo), alquilaron precisamente esta película para que la viera.

Con el paso del tiempo he llegado a la conclusión de que me fascinaba porque era postmoderna, por lo menos en comparación con el tipo de cine que estaba acostumbrada a ver en aquella época. Sigo pensando que Stanley Donen era un director extraordinariamente moderno, ¿cómo olvidar esa oda a la fragmentación titulada Dos en la carretera? Por cierto, uno de sus últimos trabajos fue un episodio de Luz de luna, serie postmoderna donde las haya, y germen en muchos sentidos de las series de televisión americanas actuales.