Tuesday, 9 December 2008

No se puede comprender el poder de la tormenta hasta experimentar la calma del día siguiente

Si hay alguien capaz de emocionarme a través de una imagen en movimiento ese es sin duda Bill Viola. Ver sus vídeos en condiciones, en una sala enorme y totalmente oscura con una pantalla de metros y metros, es una de las experiencias más sobrecogedoras que he tenido el gran placer de vivir. Algunos de sus últimos trabajos, especialmente los relacionados con agua y fuego, me conmueven tanto que no puedo evitar verlos sin que se me encoja el corazón y me entren ganas de llorar. En sus imágenes hay una pureza, un misticismo, una violencia y una belleza tan indescriptibles que me sobrepasan totalmente.

Lo que hace Viola no tiene mucho que ver con la música visual, pero hace unos años realizó unos vídeos para una de las giras de Nine Inch Nails. De entrada, quizás pueda parecer una combinación extraña, desde luego a mí no se me habría ocurrido ni en mis mejores fantasías, y no por la falta de puntos en común entre los vídeos de uno y la música del otro, que los hay ciertamente.



Nunca se me pasó por la cabeza que a Trent Reznor se le pudiese ocurrir encargarle visuales a Viola, en parte porque no es lo que se le supone a una 'estrella del rock', con comillas porque esa etiqueta remite a ciertos tópicos inciertos. De todas formas, incluso en caso de haber imaginado semejante encargo, nunca hubiese pensado que un artista como Viola estuviese por la labor. Supongo que igual que una tiene prejuicios respecto a los músicos de cierto estilo, también los tiene al respecto de los artistas de cierto renombre.

La interacción Reznor/Viola no pudo verse por aquí en directo. Afortunadamente, existe un DVD (And All That Could Have Been) que atestigua el asunto, con el regalo magnífico de un comentario pormenorizado de Viola sobre los vídeos; una de mis joyas más queridas.



Viola introduce dos de sus obsesiones personales, el agua y el fuego, jugando con una proyección fragmentada en forma de tríptico. Las pantallas son móviles, durante partes del concierto permanecen plegadas y apagadas en la parte superior del escenario, mientras que en otros momentos se inclinan en un ángulo más frontal y emiten flashes de luz de colores. La parte de los visuales de Viola es la única en la que las pantallas sirven como soporte para un vídeo.

Personalmente, mi parte favorita es la ascensión de The Great Below (en el segundo vídeo), uno de esos motivos recurrentes de Viola que siempre me provoca escalofríos y temblores en los lagrimales.

No comments:

Post a Comment