Sunday, July 15, 2007

Tulse Luper VJ Tour

13 julio - Teatre Grec - Barcelona

Greenaway comenzó dirigiéndose al público con unas palabras sobre la muerte del cine, más o menos su discurso habitual, aunque en directo sonó mucho más cínico e irónico de lo que esperaba.

Presentó el espectáculo, primero hablando un poco sobre el proyecto de Las maletas de Tulse Luper, que dijo que era la historia del uranio, y por extensión de la energía nuclear, la bomba atómica y el siglo XX.

El número atómico del uranio es el 92, un número en el que está basado la mayor parte de la obra de Greenaway (como homenaje a un disco de John Cage, aunque Greenaway contó mal los fragmentos y en realidad eran 90). Así que la noche comenzó con 92 citas sobre la democracia, un breve espectáculo visual en el que se combinaban las citas, recitadas por el propio Greenaway y un traductor, con imágenes en tres pantallas. En la pantalla central aparecían fotos de personas anónimas de todo el mundo, en las laterales fotos de quienes habían dicho las citas con una paloma blanca. En conjunto resultó entretenido, algunas citas eran especialmente divertidas, y acabó con un discurso de Bush en medio de sonidos de guerra. Una bonita reflexión sobre la democracia que en ningun momento sonó a discurso ni panfleto.

El espectáculo propiamente dicho constaba de las mismas tres pantallas en las que Greenaway iba disparando secuencias de las películas de Tulse Luper, jugando con repeticiones especialmente. El cineasta trabajaba con una pantalla táctil de amplias dimensiones desde la que iba seleccionando las diferentes secuencias, y el sonido era el de las tres pantallas sumado al trabajo de DJ Radar, que támbién estaba allí pinchando en directo.

En general la cosa fue muy bien, aunque hubo un par de momentos en que el DJ abandonó el sonido más ambiente para pinchar techno de segunda y entonces el asunto chirriaba un poco. En resumen, que la propuesta es interesante, estando centrada en el loop y la repetición, reorganizando la película de nuevas maneras, pero estaría bien que se buscase a otro DJ menos hiphopero... Vamos, si Greenway comenzó diciendo que no se consideraba VJ y que lo que hace no es exactamente eso, ¿por qué se ha agenciado a un DJ que parece cumplir con todos los tópicos?

Wednesday, July 11, 2007

What Sound Does A Color Make? (El libro)

Kathleen Forde, Jim Campbell, Thom Kubli, Atau Tanaka, Gary Hill, Naut Humon, Steina Vasulka, Judith Richards

Synesthesia is the condition where stimulation of one sense (aural, for instance) triggers another (visual), so hearing a G minor chord might literally make you see red. This rare natural phenomenon seems less anomalous in our digital age, where all electronic media, whether sounds or moving images, are coded into the zeros and ones of computer bits. What Sound Does a Color Make? explores the fusion of vision and sound in electronic media, and connects the recent boom of digital, audiovisual art to its predigital roots by presenting 10 contemporary works along with a selection of single-channel videos from the 1970s by a diverse group of international artists. The earlier works by such pioneers of video art as Nam June Paik, Steina Vasulka, and Gary Hill, place the current interest in synesthetic media art in a broader historical context, offering a unique perspective on this bending of human perception and cognition. Younger artists, such as D-Fuse and Jim Campbell, offer environments and installations that will make you hear the blues.

What Sound Does A Color Make?

That some people see colors when they hear certain sounds or associate sounds with colors has interested scientists, philosophers and artists for centuries. Perhaps one reason for the enduring curiousity about synaesthesia, as that transsensory experience is called, is that it suggests the possibility of transcending ordinary divided consciousness and ascending into a realm where cosmic energies may be experienced more holistically and ecstatically.

Artists have long worked at coordinating different sensory experiences in trying to simulate, if not actually stimulate, synaesthesia. ''What Sound Does a Color Make,'' a fascinating exhibition organized by Kathleen Forde for Independent Curators International, is based on the observation that computers are particularly well suited for that project because they can simultaneously translate electronic energy patterns into aural and visual patterns. So in digital works by 13 artists and artist teams, the visual and the aural are not just coordinated; they are actually different manifestations of the same underlying programs.

Many of the pieces involve abstract video play with light, color, shape and strongly percussive or textured -- as opposed to melodic or harmonic -- sound. That can be subtle, as in Thom Kubli's ''Monochrome Transporter,'' in which fleeting, barely visible bursts of geometrically shaped light register on a blue screen while speakers emit quiet crackling sounds; or it can be extremely aggressive, as in ''Lux'' by Granular-Synthesis, in which violently strobing color fields coincide with loud and deep electronic sounds. Either way, the effect is almost scarily entrancing.

Some pieces involve recognizable imagery. In Steina Vasulka's ''Trevor,'' the recording of a performer making sounds with his mouth and nose is subjected to all kinds of visual and aural distortion to comically horrific effect. And although the imagery in Fred Szymanski's animated videos is not representational, the flowing blobs of glossy gray matter do have a dreamy magic realism quality. With some pieces, the payoff does not seem worth the complications programmed by the artist: an interactive installation by Atau Tanaka, for example, in which the viewer's movement causes partial revelation of an otherwise illegible picture of a woman in bondage by the Japanese photographer Nobuyoshi Araki projected on a large screen. The possibilities of coordinating kinesthetic and visual experiences remain intriguing.

A disappointing aspect of this otherwise viscerally entertaining show is the relative absence of historical or cultural self-consciousness. Unlike Ara Peterson and other young filmmakers and artists who play off 60's-style psychedelia and New Age fantasies, the Eyebeam artists seem so preoccupied with technology that they lose sight of the many layers of meaning that have accumulated around the dream of synaesthesia and its intersection with modern machinery. That is forgivable in earlier works, like a video by Nam June Paik and Jud Yalkut from 1966 to 1969 that abstracts a film of a Beatles performance, or ''Noisefields'' from 1974, a hypnotic video by Steina and Woody Vasulka combining electronic music and a flickering colored circle. Now, however, you want to see new technologies applied to more richly dimensional ends.

KEN JOHNSON
July 8, 2005

http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9D07E4D61F31F93BA35754C0A9639C8B63

Era realmente hermoso

En un show, vi a un chico que se pasó toda la noche bailando mirando hacia la pantalla con mis visuales. Pensé que era emocionante que estuviese tan conectado con lo que yo estaba haciendo, así que fui a hablar con él. Me hizo señas para explicarme que era sordomudo, yo aluciné, y empecé a escribirle preguntas en una libreta. Me explicó que no podía escuchar la música, pero que podía sentir el ritmo e imaginarse qué tipo de música era mirando los visuales. Pensé que era realmente hermoso.

Yusei Horiuchi
en
The VJ Book
Paul Spinrad

SOINU DIMENTSIOA / DIMENSIÓN SONORA

12 julio - 15 septiembre 2007
Koldo Mitxelena Kulturunea - Donostia
http://www.gipuzkoakultura2.net/erakusketak/es/2007/06/la_sonora_dimen.php#more

La presente exposición propone al visitante una experiencia del espacio y del tiempo mediante el empleo del sonido. A través de ello descubrimos las distintas "dimensiones" de las que la propia experiencia sonora nos proveé no sólo por el hecho de que el sonido también ocupa espacio, o de que una instalación, por serlo, consume tiempo. Es también la vibración como metáfora de la vida o la referencia al movimiento: un oído viajero que nos invita a un viaje inmóvil, pero también el desplazamiento relativo de sonido y observador. En algunas obras los dibujos y los esquemas evocan una música visual, un proceso o un mundo de sugerencias. Señalar por otro lado la multifocalidad de ciertas propuestas y, dentro de ellas, el descubrimiento de los planos horizontal y vertical de escucha, sin olvidar por supuesto la participación del espectador.

Y también, dentro de esas "dimensiones", por qué no aludir a lo paradójico como motor de reconocimiento de formas e intenciones o a las transferencias entre códigos, energías o relaciones. Es lo que nos propone constantemente el artista belga Baudoin Oosterlynck en sus Partituras-Dibujos de Instalaciones, mientras el compositor americano Tom Johnson nos invita a imaginar una música (Imaginary Music) con referencia a abstracciones, pero también a asociaciones sinestésicas y espaciales.

En la aproximación artística que hacemos aquí al universo de lo sonoro, los fenómenos físicos tienen una más que notable importancia, desde el electromagnetismo aplicado por el estadounidense Alvin Lucier en su histórica Music on a long thin wire hasta las vibraciones de materiales que ponen en juego el mexicano Manuel Rocha en su mesa Ping-Roll o el bilbaíno Mikel Arce en su instalación *WAV. Experiencias sensoriales todas ellas traducidas a experiencias estéticas, como es el caso por lo demás en todas las obras aquí expuestas. Un caso límite de ello, por plantearse además como un proceso puesto en acción, es el video de Gary Hill Mediations. Con total rigor conceptual en el desenvolvimiento del proceso registra también Valcárcel Medina el sonido de sus Motores, y su trabajo recoge el sonido del motor en tiempo real de dos viajes en coche, lo que el visitante puede verificar en su esquema-partitura; por su parte, la italiana Donatella Landi hace casi lo mismo 31 años después recorriendo las líneas del Metro parisino y dejando constancia de ello en su Plan de poche.

El sonido también define espacios. Se aprecia en la obra de un arquitecto del sonido como es el austriaco Bernhard Leitner: sus Headscapes lo logran como un espacio interior, con ayuda de auriculares. Sin embargo, el compositor madrileño Ramón González-Arroyo nos presenta un espacio cerrado, autocontenido y lleno de materia sonora en constante transformación: L'isla des neumas lo denomina; un espacio exterior al que escucha. Los sonidos voladores del suizo Andres Bosshard (A todos los sonidos les gusta volar) buscan, por el contrario, integrar orgánicamente al visitante en la instalación, invitándonos a un viaje por remotos lugares.

Las transferencias y traducciones se están dando contínuamente en las obras propuestas, generando un movimiento incesante. Junto a algunas de las citadas, se nos aparecen, con un guiño humorístico acaso, las impresoras colgadas de la instalación Smalltalk, de Alien Productions: un texto, del cual nada sabemos, anima el parloteo mecánico de las máquinas; una cháchara que, por momentos, parecemos comprender. A partir de otro tipo de movimiento, el de los cambios de la iluminación sobre unas células solares, la instalación del holandés Panhuysen (Sound Scapes II) traduce dichos cambios en alteraciones de altura e intensidad de las melodías que la conforman.

Tuesday, July 10, 2007

Pastiches

El término 'VJ' está vinculado con la estética del pastiche del DJ - pegar cosas que normalmente no se relacionan...

...La mayoría de VJs simplemente mezclan cosas, sin ningún tipo de concepto detrás. Cogen algunas imágenes rápidas, las mezclan con películas caseras de sus mascotas, las combinan con George W. Bush, meten unos vídeos de coches y unos trozos de Koyannisqatsi, y ya está. Es fácil hacer eso, y quizás parezca atractivo durante 10 minutos, pero a mí no me dice nada. O sea, que parece político por las imágenes de Bush y Koyannisqatsi, pero no es algo estudiado, en realidad no significa nada...

Henry Warwick

The VJ Book
Paul Spinrad

Tuesday, July 3, 2007

Càlida Construcció 1.1

Esta noche he ido al primer concierto del Macba (Barcelona) del ciclo Música i tecnologies contemporànies organizado por la Fundació Phonos. El título era Acusmàtica. Electroacústica. Vídeo, y el programa constaba de varias piezas de diferentes compositores.

Sólo una de las piezas incluía visuales, Càlida Construcció 1.1, de Joan Bagés i Rubí, dedicada al pintor Jaume Rocamora. Los visuales eran sencillamente algunos cuadros de Rocamora pasados por un filtro de tipo caleidoscopio, un efecto del que se ha abusado hasta la saciedad desde los años 70... Desde que existe el vídeo, vamos. A su favor he de decir que no estaba hecho con Premiere o After Effects, por decir algo, sino que se trataba de un parche de Pure Data, que siempre queda más tecnológico y moderno.

Además de que estética y artísticamente las imágenes no tenían mayor interés, parecían totalmente ajenas al sonido, con el que no estaban relacionadas ni sincronizadas de ninguna manera, hasta tal punto que a pesar de tratarse de cuadros del pintor homenajeado en la obra molestaban más que añadir nada.