Wednesday, March 28, 2007

Sign o' the Times



Sing "O" The Times es un videoclip de Prince del año 1987 que para ilustrar la música juega simplemente con la letra de la canción y la tipografía.

El texto como imagen es una de mis obsesiones personales, así que este vídeo siempre me ha llamado la atención. Aunque se trata de una obra bastante sencilla, sin grandes efectos ni imágenes provocativas, creo que es uno de los vídeos más interesantes de los 80, una época en la que la imagen musical se inclinaba más bien hacia maquillajes y vestimentas llamativas sin demasiado interés.

Además de ser uno de los primeros clips que exploran lo que hoy se suele denominar motion graphics, demuestra perfectamente que una idea simple puede ser mucho más original y efectiva que algo espectacular.

El uso de la palabra escrita en los videoclips no era algo nuevo, ya en 1965 Bob Dylan salía en el clip de Subterranean Homesick Blues -quizás el vídeo musical más imitado- con unas cartulinas blancas con textos, pero allí también era importante la figura del cantante, de la que en este caso se prescinde completamente. Quizás la razón por la que Prince no aparece en el vídeo, y por la que se hace especial incapié en el texto, es que la canción es una reflexión sobre ciertos temas sociales/políticos, no un tema de amor y/o sexo, que al fin y al cabo es de lo que suelen hablar todas las canciones, incluso más las de Prince.

Saturday, March 24, 2007

Kill Your Timid Notion

Gracias al blog Visionary Film hoy me he enterado de que el mes que viene se celebra en Dundee (Escocia) un festival que explora las relaciones entre música, cine y arte visual.

Kill Your Timid Notion tendrá lugar, oficialmente, del 12 al 15 de abril, aunque el 7 y el 8 se ofrecen ya como aperitivo un par de talleres sobre cine sin cámara y manipulación de fotogramas.

El programa es interesante, así que voy a investigar dónde está Dundee exactamente, a ver si me voy de minivacaciones :)

http://www.arika.org.uk/kytn/2007/

Thursday, March 22, 2007

No hay nada más inexacto que las matemáticas

"I made a very bad mistake; I miscounted these scraps of information on the record as 92, and in continual homage to this man who had been so influential to me, I began creating or constructing my own films on this so-called "magic" number of 92 ... but when I eventually made a film about John Cage and met him, I explained this to him, and he found it very amusing because there are only 90 stories on the two sides of the record, and I'd based three years of my filmic career on this mathematical error!"

Peter Greenaway
On John Cage's Indeterminacy, from an interview in Art and Design, no. 49

http://www.amk.ca/quotations/peter-greenaway/

Wednesday, March 21, 2007

Tuxedomoon

Tuxedomoon es un grupo de vanguardia estadounidense de finales de los 70 al que soy incapaz de clasificar dentro de ningún estilo. Hace un par de años tuve la oportunidad de verlos en la sala Apolo de Barcelona, y además de resultar muy interesante musicalmente tenían unos de los visuales más llamativos que he visto nunca en un directo.

Aparte de los músicos, sobre el escenario había un artista (o lo que fuese, porque no sé quién era) con una videocámara Canon doméstica y unos cuantos objetos, líquidos, bandejas, papeles, etc, que iba grabando para crear los visuales en directo desde el propio escenario. No llevaba un equipo de alta tecnología, simplemente una cámara mini DV normalita y algunos cacharros, ni focos ni nada, pero la verdad es que las imágenes resultaban maravillosas, abstractas en ocasiones, imaginativas e hipnóticas.

Tuesday, March 20, 2007

Tristán e Isolda

Este verano estuve en Londres y había un par de exposiciones de Bill Viola con trabajos realizados para un montaje de la ópera Tristán e Isolda de Richard Wagner. Viola es uno de los vídeo-artistas más famosos, pero del que yo nunca había visto nada (miento, sí había visto algo, un vídeo que hizo para la gira de Nine Inch Nails de hace unos años).

La primera de las exposiciones eran unos cuantos vídeos colgados como si se tratase de cuadros, en pantallas planas pequeñas. Las imágenes prácticamente no se movían, y en ciertos momentos eran casi abstractas, pero había algo en ellas, algo hipnótico y místico que me atrapó, y allí me pasé horas y horas observando cómo una pareja nadaba bajo el agua o una mujer caminaba por el desierto. Creo que no tiene mucho sentido que explique exactamente lo que vi porque por mucho que me esmere no podré transmitir lo que sentí viendo esas imágenes.

Otro día fui a ver la otra exposición, que era más impresionante porque había una sala con una pantalla vertical gigantesca, y otra vez me pasé horas y horas atontada delante de sus imágenes.
Después le comenté a una conocida que había ido a ver las exposiciones y me habían encantado, y ella me contestó que había ido y no había aguantado ni cinco minutos, que era 'demasiado intelectual'. Demasiado intelectual... ¿Qué coño significa eso?

Monday, March 19, 2007

Música

Aparte de los vídeos musicales, que actualmente son una industria por sí solos, la música juega un papel importante en el trabajo de la mayoría de estudios que trabajan con diseño gráfico en movimiento. Incluso en los dias del cine mudo, las películas se acompañaban con música, y hoy en día la banda sonora puede hacer que una película sea un éxito o un fracaso. Y ¿te puedes imaginar los anuncios de la tele sin música?

Flips 5: music vs motion
http://www.gingkopress.com/

Friday, March 16, 2007

30 frames per second

Sí, 30, por ser el título de un libro americano (si fuera europeo hubiesen sido 25, cosas de la tecnología).

Estoy hablando del volumen Thirty Frames Per Second, The Visionary Art Of The Music Video, una especie de diccionario de directores editado con un diseño atractivo y bien cuidado, además de gran cantidad de imágenes a todo color. No es lo mismo que ver los vídeos, claro, pero es un buen recurso de información. Es del año 2000, aunque la mayoría de realizadores reconocidos de aquel entonces siguen siendo los mismos que los de este entonces...

http://www.hnabooks.com/product/show/1214

Thursday, March 15, 2007

Imagine

Imagine de John Lennon es un tema bastante famoso que supongo que todos habéis escuchado alguna que otra vez, e incluso visto el vídeo. Un vídeo sencillo de tonos pastel con Yoko Ono paseando alrededor de su marido mientras este canta y toca el piano. Nada especial, la verdad. No obstante, existe un segundo vídeo-clip para este tema que ha visto mucha menos gente y que es infinitamente más original e interesante. Se trata de una obra del artista Zbig Rybczynski.

En esta versión alternativa de Imagine de 1986 (copiada vilmente unos años más tarde por el grupo español Mecano, no recuerdo para que canción -ni falta que hace) vemos una panorámica aparentemente infinita por una serie de habitaciones idénticas en las que los personajes entran y salen, se aman, se separan, dan a luz y, en resumen, viven.

http://www.zbigvision.com/

Wednesday, March 14, 2007

Música en TV: la caja más tonta que nunca

¿Cuántos discos teneis en vuestra colección? ¿300? ¿500? ¿1000? Y de todos ellos... ¿cuantos habeis comprado después de haber visto a es grupo en televisión? ¿Es posible recopilar 600 discos sin que la televisión, el medio de difusión más importante del siglo XX y todavía del XXI, haya tenido una influencia absolutamente decisiva en la selección de la mayor parte del material?

Bueno, algo, algo... sí que habrá influido, ¿o no? No es que no salga ninguno de tus grupos favoritos en televisión, es que salen de uvas a peras. Y si enterarse de ello ya es difícil para un fan, pretender que la habitual audiencia de tipos como Saenz de Buruaga o Maria Teresa Campos, se entere de que hay una alternativa a Alejandro Sanz y Melody ... pues es misión imposible.

Desde que tenemos uso de razón recordamos muchos programas musicales en nuestra televisiones públicas, mucho presentador y presentadora tan mono y modelno como impresentable, muchos y diferentes formatos... Y nada de eso ha servido para que ni un solo programa haya adquirido la solera suficiente para convertirse en el referente de la prensa musical televisiva de nuestro país. Bueno, no del todo. Hay una excepción: en Cataluña, Sputnik, programa que ha alternado entre TV3 y el Canal 33 con diferente suerte desde hace muchísimos años.

En el resto de programas, la limitación de estilos, la confusión, la idioticia de los presentadores o los alucinantes horarios de emisión han provocado el abandono casi total por parte de los programadores, quienes no parecen interesados en ofrecer un programa musical que, sin contentar a todo el mundo (algo realmente difícil), por lo menos se mantenga con cierta dignidad en televisión.

Algunos de los programas más míticos que recordamos en los últimos 25 años de nuestra televisión son los siguientes:

Aplauso
A pesar de lo lejano que se me hace, este programa es lo más decente que recuerdo haber visto en nuestro país. Actuaciones en directo en el plató de grupos de primer nivel (Dire Straits, Status Quo, hasta Kiss... estamos hablando de finales de los 70s y principios de los 80s!!!), entrevistas realizadas en un inglés de Burgos, concursos de imitadores de Elvis, de John Travolta, el ballet de Giorgio Aresu,... Un show de lo más completo en la tarde de los sábados, y en prime time! Merecía la pena verlo mientras esperabas el comienzo de Los Angeles de Charlie...

Dos aspectos inolvidables: 1) la careta de presentación y que también aparecía en los intermedios con el jeto de Giorgio Aresu caricaturizado y con aquella música de fondo "Aplauso! Plas plas plas plas plas! Aplauso!!" Y 2) el descubrimiento para el gran público del "play back". Realmente patético ver al cantante de turno moviendo los labios tratando de mostrarse convincente, mientras en una esquina del televisor parpadeaba claramente la palabra "playback".

La Edad de Oro
Presentado por Paloma Chamorro y su cabello a lo afro, fue un programa rompedor por su propuesta vanguardista en plena época de la "transición democrática". Arte alternativo, punk, la "movida madrileña", Almodóvar, etc. Modernerío al alcance de todos.

Caja de Ritmos
Programa de corta vida que se fue definitivamente al garete tras la actuación más mítica jamás vista en Televisión Española: Las Vulpes, grupo punk exclusivamente femenino, cantando su Me Gusta Ser Una Zorra, versión cañí del I Wanna Be Your Dog de los Stooges. Demasiado para un país recién salido de una dictadura.

Tocata / A Tope / Rockopop
El mismo programa con diferentes nombres a lo largo de los 80s y principios de los 90s. Mantuvieron el tipo como sucesores de Aplauso. El concurso de Elvis se convertía ahora en concurso de break dance, con dignos participantes. Videoclips, entrevistas (especialmente recordada la realizada a Kris Novoselic de Nirvana, por Beatriz Pecker, con un inglés excelente, por fin!), más actuaciones en directo, reportajes,... Lo bueno se estaba acabando.

Plastic
Tinet Rovira (futuro presentador y guionista en Telecinco), David Bagés (actor de culebrones en Cataluña) y Marisol Galdón (habitual debatidora en Crónicas Marcianas), unos mozalbetes por entonces, presentaban este magazine musical salpicado de chistes y sketches que iban de lo ridículo a lo escatológico. De lo mejor: el concurso sobre conocimientos musicales donde los concursantes acaban totalmente pringados de spaghetti a la boloñesa o pintura. El programa alternó apariciones en el circuito cerrado catalán de Sant Cugat y el circuito abierto para toda España. Un lio.

Clip Clap Video
Como este programa, varios sucedáneos más. Programas marcados por su corto minutaje, su ubicación algo extraña dentro de la parrilla televisiva (en ocasiones en horario infantil), la presencia de presentador@s descerebrados y sin apenas idea de lo que hablaban, videoclips de lo más sobado... Comenzaba la decadencia.

La Quinta Marcha / Leña Al Mono
El horror, el horror... Las nuevas cadenas privadas se lanzaban al ruedo musical, y lo hacían apuntando a la gente más "marchosa" y "enrollada". La Quinta Marcha contó con Penélope Cruz y Jesús Vázquez como presentadores. ¿Hace falta decir más? Niñatos de estética "triunfador pijo" encocados hasta las cejas (es imposible que alguien en estado normal actúe como ellos) presentando los videoclips más "in" del momento. El rock, como si no existiese, evidentemente. Leña Al Mono fue más allá, llenando las matinales del sábado de música bakala. Este engendro encumbró a Paco Pil y Toni Aguilar como máximos gurús musicales de nuestro país. Hasta el punto de ser el propio Aguilar el anfitrión de la presentación oficial en España del video Unplugged In New York de Nirvana. Vivir para ver.

Zona Franca / Música Sí
¿Para qué perder el tiempo hablando de grupos que nadie escucha? Venga, hablemos de lo que más vende y punto. Este era el formato habitual de Los 40 Principales del Canal Plus. Televisión Española lo adaptó perfectamente. Sólo aparecen los grupos que más venden. Los demás, no existen. De nuevo los presentadores de escuela "fernandisco" y las presentadoras cuyo nivel de atractivo físico es inversamente proporcional a su capacidad de habla, te amargan la tarde. Siguiendo la pauta de los últimos tiempos, el rock tampoco existe en estos programas, a parte de Dover o algún que otro grupo nacional. Ofrecen actuaciones en directo en un plató plagado de adolescentes pastilleros. Da igual que actue Paulina Rubio o Radiohead.

Séptimo de Caballería / Séptimo
El súmum!! Admitámoslo, el programa tenía presupuesto, importantes medios técnicos y trató de desmarcarse de todo lo anteriormente visto en televisión. En definitiva, un programa que buscaba la calidad. ¿Qué falló entonces? Pues que aquello era el amiguismo puro elevado al cubo. El presentador de algo tan vanguardista no podía ser otro que Miguel Bosé, de siempre el David Bowie español. Y sus invitados habituales eran sus colegas de correrías: Víctor Manuel, Ana Belén, Pedro Guerra, Raphael, Rosana, Alejandro Sanz, Rocío Jurado, Raimundo Amador, Pancho Céspedes, bufff... la creme de la creme.

¿Artistas extranjeros? Sí, por supuesto, pero con una condición que parecía imprescindible: que el líder del grupo fuera homosexual o bisexual. Ahora mismo me vienen a la cabeza REM, Madonna y Placebo. La entrevista posterior de Bosé a Brian Molko fue de psiquiátrico.

Tanta calidad no fue digerida por la masa, y a parte del programa dedicado enteramente a Alejandro Sanz, que obtuvo un índice de audiencia muy elevado, el programa fue perdiendo protagonismo en La 2 de Televisión Española hasta el día de su desaparición. Si eras fan de toda esa música, el programa era realmente bueno. Si no...

Los conciertos de Radio 3
Lo más potable que podemos encontrar en la actualidad. Media hora diaria de actuación en directo de grupos de todos los estilos. Más producto nacional del que nos gustaría, pero sin olvidarse de grandes bandas internacionales que giran por nuestro país y que pasan por Radio 3 (Smashing Pumpkins, Fun Lovin' Criminals, Tori Amos,...). Lo más criticable (a parte de su infame horario de emisión): el público del plató. Cualquier maniquí del Zara transmite más vida. Actúan igual si tienen delante a Texas Terri, Manolo Kabezabolo o L7. Pero bueno, este espacio se gana el aprobado alto.

La situación en Cataluña

Oh! Bongonia / Miki Moto Clip / Miki Moto Club
Con el controvertido (odiado y amado a partes iguales) Miki Moto en su mejor momento al frente, TV3 ofreció estos programas de idéntico y original formato. La fórmula era muy simple: sesión continua de videoclips, y entre video y video ingeniosos comentarios (que casi siempre nada tenían que ver con música) del propio Miki Moto, de su colaborador el Doctor Soler, y secciones locas y en ocasiones muy brillantes como "Vidas Ejemplares". La desaparición de Miki Moto de TV3 (cayó en desgracia tras montar en otro espacio ciertas coñas a la salud de la Infanta Elena) acabó también con el programa.

Sputnik
Punto y aparte entre los programas musicales de nuestro país. En la actualidad está ubicado en horario nocturno, pero durante años ha sido uno de los programas más emblemáticos de la cadena autonómica catalana. En él han trabajado críticos musicales tan carismáticos y queridos por todos como Nando Cruz (El Periódico de Catalunya) y Luís Hidalgo (de El País). Ha pasado por diversas fases de mayor o menor brillantez, pero en él hemos disfrutado de videoclips de Pearl Jam, Nirvana, Soundgarden, Alice In Chains (aunque años después rajasen del movimiento grunge en un funesto reportaje), Metallica, Faith No More, Ministry, Anthrax, U2, Ben Harper, Red Hot Chili Peppers... en fin, variedad. Como peaje, teníamos que tragarnos un video clip catalán por cada 2 o 3 extranjeros. Tela marinera. Allí conocimos a bandas del pelaje de Neatle's Miris, Lliris, Whikeys'n'Collons, Tancat Per Defunció, Bars, los sempiternos Sopa de Cabra, etc... grupos de alto nivel a los que no hace falta presentación, ¿no? ¿O sí?

Sputnik también ofrece una buena selección de conciertos semanalmente, aunque nunca suelen darlos completos, lo que le quita bastante gracia al asunto. Entre los más recordados están el de Guns'n'Roses en el NY Ritz (1988) y el de The Cult en Zeleste (1994). Otros músicos de los que hemos visto conciertos en Sputnik son, por ejemplo, Neil Young, Mark Knopfler, Jeff Buckley, AC/DC, The Band, Filter, Nirvana... Más tarde Sputnik encontró un filón en el Festival Doctor Music de Escalarre, y solía ofrecer a lo largo del año las actuaciones de los diferentes grupos en dicho festival. Si tenemos en cuenta que a parte de la primera edición, el resto de años el cartel fue mediocre...

Sputnik, sin embargo, no se ha librado nunca de una característica esencial en todo programa musical: los presentadores. A parte de Santi Faro, de quien pienso personalmente (y sé que no hay muchos que piensen como yo) que no lo hizo del todo mal en las primeras temporadas del programa, las cosas nunca han pintado bien tampoco en Sputnik. Después de Faro llegó aquella troupe de 5 o 6 chavales superenrollados y ultrafashion (entre los que estaba Jose Miguel Cruz, el mítico presentador del increible Sábanas Con Chinchetas, programa radiofónico de Radio Hospitalet que merece un artículo aparte) de quienes teníamos que aguantar unos monólogos de vergüenza ajena antes de cada videoclip.

Tras ellos llegó la parejita. Una chica muy modelna Tània Sàrrias, que ahora trabaja con Julia Otero en un programa de sobremesa, y mi ídolo personal: Bruno Sokolowicz. Personaje de lo más deplorable, fan del techno y con pinta de sobrado, obliga a bajar el volumen del televisor cada vez que aparece en pantalla. Las ha dicho muy gordas, como por ejemplo decir que los baterías de los grupos de rock suelen ser "los tontos del grupo". Que se lo diga a la cara a Danny Carey o a Greg Upchurch. Sokolowicz compagina sus labores en Sputnik con brillantes intervenciones como jurado en Lluvia de Estrellas de Antena 3, o también en el programa, ya desaparecido, de cazatalentos que presentaban Juan Imedio y Lolita.

Nekén - 14.11.2001

http://www.riff-fanzine.com/InfoArticulo.php?idArticulo=77

Monday, March 12, 2007

Eisenstein sobre la relación entre color y sonido

"No hay que obedecer una ley que lo abarque todo en lo que se refiere a significados y correspondencias absolutas entre colores y sonidos, y a relaciones absolutas entre éstos y emociones concretas; por el contrario, significa que nosotros mismos decidimos qué colores y sonidos servirán más para la expresión o emoción que necesitemos"

Este es sólo un pequeño fragmento de uno de los muchos escritos de Sergei Eisenstein sobre cine. En castellano hay editados por lo menos tres libros que recogen esos textos, una lectura de lo más interesante en la que este cineasta habla de sus teorías, algunas especialmente curiosas, incluso visionarias.

Friday, March 9, 2007

Música ocular

"Mandé fabricar vasos cilíndricos de media pulgada de diámetro, todos del mismo tamaño, que llené de colores químicos diluidos. Los ordené como las teclas de un clavicordio, disponiendo los matices de color igual que las notas. Detrás de ellos coloqué pequeños lóbulos de latón que los cubrían y no dejaban ver ningún color. Estos lóbulos estaban conectados mediante alambres con las teclas del clavicordio: al tocar una nota, el lóbulo se levantaba, permitiendo entonces ver el color. Así como una nota se extingue si se retira el dedo de la tecla, desaparece también el color, ya que debido a su peso, el lóbulo de metal cae rápidamente y lo cubre. El clavicordio se ilumina desde atrás por medio de velas de cera. La belleza de los colores es indescriptible; sobrepasa las más esplédidas joyas. Es imposible expresar la impresión visual despertada por los distintos acordes de color...".

Karl Von Eckartshausen
Descubrimientos mágicos por experiencias de las ciencias filosóficas ocultas y velados secretos de la naturaleza
1791

Saturday, March 3, 2007

Arcimboldo

Giuseppe Arcimboldo es un artista italiano del siglo XVI conocido por sus pinturas de rostros humanos formados a partir de flores, frutas, plantas, animales y objetos.

La razón por la que lo incluyo aquí es que propuso un método colorimétrico de transcripción musical según el cual una melodía puede representarse por manchitas de color sobre un papel. No tengo mucha información sobre el asunto, aparte de que lo cita Roland Barthes en uno de sus textos (Arcimboldo o El retórico y el mago), pero es algo que merece ser investigado...

Thursday, March 1, 2007

Cantando bajo la lluvia

Cantando bajo la lluvia es uno de los musicales más famosos de Hollywood, pero también una de las pocas películas clásicas que utilizan el sonido para algo más que ofrecer diálogos y números musicales más o menos afortunados.

El filme transcurre precisamente en Hollywood, en la época en que los estudios se planteaban dar o no el salto al cine sonoro, que en sus albores era considerado poco más que un experimento curioso.

Muchos de los gags cómicos de la historia están basados en un uso imaginativo del sonido, aprovechando desincronizaciones, cambios de volumen, etc.

Personalmente, creo que se trata de una película mucho más imaginativa que cualquier éxito comercial de los últimos años, e incluso que la inmensa mayoria de 'productos independientes' que se suelen intentar vender como novedosos cuando no dejan de ser reinterpretaciones de obras y estilos que parecen haber sido olvidados, u obviados quizás.